FC Barcelona

La sección de fútbol del FC Barcelona (cuyo nombre oficial en catalán es Futbol Club Barcelona y el diminuto Barça) es un club de fútbol español fundado en 1899, que juega en el Campeonato de España de Fútbol.

El Barça es el club europeo más exitoso del siglo XXI2 y uno de los clubes más exitosos de la historia: su trayectoria le valió el tercer lugar en el ranking europeo de clubes de fútbol del siglo XX. Establecido en el estadio Camp Nou, que reemplaza el estadio de Corts en 1957, el Blaugranasnote ha ganado veinticuatro campeonatos, veintinueve Copas de España, cinco Ligas de Campeones, cuatro Copas de Ganadores de la Copa, tres Copas ciudades justas y tres World Club Cups.

La historia del FC Barcelona lo ha convertido en uno de los abanderados de Cataluña y el catalanismo, un papel destacado por su lema “como club” nota. Esto no impide que el club tenga partidarios en cualquier el país e incluso fuera de España. Se alimenta de una rivalidad muy antigua y profunda con el Real Madrid, el club de la capital española. Su duelo, conocido como El Clásico, regularmente decide el resultado de la liga española, cuyos dos clubes dominan la lista. Las dos instituciones son también las únicas, con el Athletic de Bilbao, que han participado en todas las ediciones de la Primera División desde su creación en 1929.

Desde el mandato del presidente Laporta, iniciado en 2003, el Barça ha disfrutado de un éxito deportivo sin precedentes en su historia, convirtiéndose en el club más popular de Europa. En cuatro años, Josep Guardiola ha tenido un éxito excepcional, incluyendo un aumento sin precedentes de seis veces en 2008-2009 (Campeonato, Copa de España y Supercopa, Liga de Campeones de la UEFA, Supercopa de la UEFA y Copa Mundial de Clubes). El club está dirigido por Josep Maria Bartomeu, que sucede a Sandro Rosell el 23 de enero de 20144. Para su primera temporada en el banquillo, el entrenador Luis Enrique ganó en 2014-2015 la Liga de Campeones, el Campeonato y la Copa.

Identidad sociopolítica

El club reúne oficialmente a fanáticos de todos los orígenes, sin distinción política o religiosa. Sin embargo, historiadores y sociólogos coinciden en que la mayoría de los seguidores del FC Barcelona no lo han hecho por motivos deportivos, sino también por lo que el club representa en el plano político y social.

De hecho, el club tradicionalmente alimenta un apego muy fuerte al catalanismo y, en general, a todo lo relacionado con su región de Cataluña, en oposición al centralismo de Madrid. La organización catalana entre las más famosas del mundo, el club es visto como un héroe de la defensa de la cultura y el idioma catalán, utilizado en todos los documentos oficiales del club. La bandera de Cataluña aparece en la insignia, en la camiseta o en el brazalete del capitán. Finalmente, el club apoyó públicamente la adopción del Estatuto de Autonomía de Cataluña en 1932, 1979 y 2006. Este compromiso continuo fue reconocido oficialmente el 21 de diciembre de 1992 por la Generalitat de Catalunya presidida por Jordi Pujol, que le otorga la Creu de Sant Jordi (en francés: “Croix de Saint-Georges”), la más alta distinción de la región.

Algunos historiadores, como Manuel Vázquez Montalbán, consideran que el FC Barcelona es para muchos catalanes la alternativa de una selección catalana en la escena internacional. Con esto en mente, el club ha apoyado el establecimiento de selecciones deportivas catalanas, incluido el equipo de fútbol de Cataluña, que se relanzó desde finales de la década de 1990. La selección, que Johan Cruijff asumió en noviembre de 2009, pudo contar recientemente sobre la participación de muchos jugadores del club (Víctor Valdés, Carles Puyol, Gerard Piqué, Xavi Hernández, Sergio Busquets, Cesc Fàbregas o Bojan Krkić). El presidente Laporta, un activista catalán, dice durante su mandato: “Cataluña es una nación en sí misma. Llegará un día en que la opresión española llegará a su fin. Espero ver durante mi vida un partido de la Copa Mundial entre Cataluña y España “.

El Barça también sirvió como punto de reunión para los republicanos españoles, especialmente durante la primera mitad del siglo XX. Esta especificidad queda ilustrada por el hecho de que el club nunca ha pedido reconocimiento o mecenazgo de la monarquía española, a diferencia de muchos clubes (y especialmente sus rivales tradicionales Real Madrid CF y Reial Club Deportiu Espanyol de Barcelona). Esta desconfianza hacia el centralismo español llegó a su clímax en junio de 1925, cuando los fanáticos del club silbaron ante un partido de Marcha Real, el himno español, que valdrá la pena cerrar seis meses por las autoridades. Esta dimensión política desaparece en parte con la restauración de la democracia y el fin del franquismo español.